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"La tierra de la gran promesa" de Andrzej Wajda

La tierra de la gran promesa

Título original
Ziemia obiecana
Año
Duración
168 min.
País
Polonia Polonia
Director
Andrzej Wajda
Guion
Andrzej Wajda (Novela: W.S. Reymont)
Música
Wojciech Kilar
Fotografía
W. Sobocinski
Reparto
Daniel Olbrychski, Wojciech Pszoniak, Andrzej Seweryn, Bozena Dykiel, Andrzej Szalawski, Anna Nehrebecka
Sinopsis
A finales del siglo XIX, la ciudad de Lodz se ha convertido en el epicentro de la industria textil, con la consiguiente necesidad de mano de obra inmigrante. Tres jóvenes estudiantes de Riga: un polaco católico, hijo de nobles terratenientes, un ambicioso judío y un alemán luterano deciden abrir una fábrica en esa ciudad para hacer fortuna y, sin escrúpulos ni prejuicios, se lanzan a acumular dinero y poder.

La campesina ( fragmentos) de Alberto Moravia

 

 
 
La campesina ( fragmento 5 )
¿Qué comíamos? Comíamos una vez al día unas pocas habichuelas hervidas con una cucharadita de manteca de cerdo , un poquito de tomate en conserva, un trocito de carne de cabra, y algunos higos secos. Por la mañana , como ya he indicado, algarrobas o bien cebollas y una delgada rebanada de pan. Sobre todo faltaba sal y eso era terrible, porque la comida sin sal no se puede siquiera tragar, pues, apenas entra en la boca dan ganas de vomitarla; de tan sosa y casi dulce parece una cosa muerta y putrefacta. De aceite no había ni una gota siquiera, de manteca, apenas me quedaban dos dedos en el fondo de un tarro. De vez en cuando, había suerte, como una vez que pude comprar dos kilos de patatas. O bien , otra vez, que tuve ocasión de comprar a unos pastores un queso de oveja que pesaba cuatrocientos gramos , duro como la piedra, pero bueno, picante. Pero era cosa de suerte, es decir, casos raros con los que no se podía contar.

La campesina ( fragmento 4 )
Entonces, dije:
—'Bueno, lo ves, son cosas que pueden ocurrir... No digo que Paride tenga razón, pero, en fin, no es del todo imposible.
Se echó a reír y dijo:
—Ojalá que las cosas anduviesen todavía hoy de ese modo.
Total, que no restaba sino esperar, en vista de que el desembarco, por un motivo u otro, había fallado. Pero, como dice el proverbio, quien espera desespera y nosotras, allá en Santa Eufemia, durante todo el mes de enero y luego también el de febrero, no hicimos sino desesperarnos un poco más cada día. Las jornadas, además, eran monótonas porque ya todo se repetía y cada día ocurrían las mismas cosas que habían ocurrido durante los últimos meses. Cada día había que levantarse, partir leña, encender la lumbre en la cabaña, hacer la comida y comer y, luego, vagar por las macere para matar el tiempo hasta la hora de la cena. Cada día, además, venían los aviones a tirar bombas. Cada día se oía desde la mañana hasta la noche y desde la noche hasta la mañana el retumbo regular de aquellos malditos cañones de Anzio que disparaban continuamente y que, por lo visto, nunca daban en el blanco, porque ni ingleses ni alemanes, como sabíamos, se habían movido. Cada día, en suma, era igual al día anterior; pero la esperanza, excitada ya e impaciente, lo hacía más tenso, exasperado, doloroso, aburrido, interminable y extenuante que el anterior. Y aquellas horas que, al principio de nuestra estancia en Santa Eufemia, habían pasado tan de prisa, ahora no acababan nunca de transcurrir y era en verdad un agotamiento, una desesperación indecibles.
Lo que, sin embargo, contribuía más a hacer exasperante la monotonía era aquel hablar continuo, que todos hacían, de cosas de comer. Se hablaba cada vez más porque cada vez había menos; y en las conversaciones, ahora, ya no se traslucía la nostalgia de quien come mal, sino el miedo de quien come poco. Ahora, ya todos hacían solamente una comida al día y se guardaban muy bien de invitar a los amigos. Como decía Filippo:
—Todos amigos entrañables, pero en la mesa, con estos tiempos, cada cual por su lado.
Los que lo pasaban menos mal seguían siendo los que tenían dinero, o sea Rosetta y yo, Filippo y otro refugiado que se llamaba Geremias; pero también nosotros, que éramos, como suele decirse, adinerados, presentíamos que pronto el dinero ya no nos serviría de nada. En efecto, los campesinos, que al principio habían tenido tanta avidez de
La campesina ( fragmento 3 )
¿Qué comíamos? Comíamos una vez al día unas pocas habichuelas hervidas con una cucharadita de manteca de cerdo , un poquito de tomate en conserva, un trocito de carne de cabra, y algunos higos secos. Por la mañana , como ya he indicado, algarrobas o bien cebollas y una delgada rebanada de pan. Sobre todo faltaba sal y eso era terrible, porque la comida sin sal no se puede siquiera tragar, pues, apenas entra en la boca dan ganas de vomitarla; de tan sosa y casi dulce parece una cosa muerta y putrefacta. De aceite no había ni una gota siquiera, de manteca, apenas me quedaban dos dedos en el fondo de un tarro. De vez en cuando, había suerte, como una vez que pude comprar dos kilos de patatas. O bien , otra vez, que tuve ocasión de comprar a unos pastores un queso de oveja que pesaba quatrocientos gramos , duro como la piedra, pero bueno, picante. Pero era cosa de suerte, es decir, casos raros con los que no se podía contar.

La campesina ( fragmento 2 )
-
-
- Cuando lleguen los ingleses, volverá la abundancia, Filippo.
Uno de aquellos días en que , como de costumbre, hablaban de comida, presencié un altercado entre Filippo y Michele. Filippo estaba diciendo:
-....Eso, ahora me gustaría tener un buen cerdo , sacrificarlo y hacer en seguida las chuletas, hermosas, un dedo de gruesas, cada una de quinientos gramos....Sabéis, quinientos gramos de cerdo es algo que te hace revivir.
Michele, que por casualidad le estaba oyendo, dijo de pronto:
Sería , en verdad, un caso de canibalismo.
-¿Por qué?
-Porque el cerdo se comería al cerdo.
A Filippo le sentó mal oírse llamar puerco por su hijo, se puso muy colorado y dijo con voz estentórea:
- Tú no respetas ni a tus padres.

A.Moravia. La campesina.
 
 

San Miguel de Allende






San Miguel de Allende es una ciudad del estado mexicano de Guanajuato. Se encuentra a una altitud de 1910 m y está situada a 274 kilómetros, de la Ciudad de México, a 97 kilómetros de la ciudad de Guanajuato y a 157 Kilómetros de León Guanajuato. Es parte de la macro región del Bajío.2 3

El 7 de julio de 2008 fue inscrita por la Unesco en el Patrimonio cultural de la Humanidad. A destacar  su importancia en la lucha de Independencia de México de España.

El 1 de noviembre de 2013 fue nombrada por la revista Condenast Traveler como la mejor ciudad del mundo junto con otras 24 ciudades que son reconocidas por su gran aportación cultural, belleza arquitectónica, y lugares de diversión.

Anteriormente fue parte del proyecto de "pueblos mágicos".

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película : Un italiano en Noruega

Un italiano en Noruega

Título original
Quo vado?
Año
Duración
85 min.
Guion
Gennaro Nunziante, Checco Zalone
Música
Checco Zalone
Fotografía
Francesco Di Giacomo
Productora
Taodue Film

Sinopsis
Narra las peripecias de un funcionario de una administración provincial, con quince años de servicio, que se dedica a la rutinaria pero cómoda tarea de expedir las licencias de caza y pesca. Vive feliz en casa de sus padres, mimado por su madre, y con una novia con la cual no tiene intención de casarse ni tener hijos. Pero su mundo se derrumba cuando el Estado decide eliminar las provincias. Antes que aceptar una indemnización y buscar otro trabajo, el protagonista acepta varios traslados a regiones remotas de Italia y finalmente incluso asume trasladarse a Noruega para trabajar como guardián de una estación científica italiana en el Polo Norte. (FILMAFFINITY)

película Z de Costa-Gavras

 
 
 
 
Título original
Z.
Año
Duración
127 min.
País
 Argelia
Director
Costa-Gavras
Guion
Jorge Semprún (Novela: Vasilis Vasilicós)
Música
Mikis Theodorakis
Fotografía
Raoul Coutard
Reparto
Yves Montand, Jean-Louis Trintignant, Irene Papas, Jacques Perrin, François Périer, Pierre Dux, Charles Denner, Marcel Bozzuffi, Magali Noel, Renato Salvatori
Productora
Coproducción Argelia-Francia; Reggane Films / O.N.C.I.C.
Sinopsis
En un país regido por una corrupta democracia, donde el gobierno utiliza a la Policía y al Ejército para erradicar cualquier amenaza izquierdista, un diputado de la oposición es asesinado en plena calle cuando acababa de presidir un mitin de carácter pacifista. De la investigación del caso se encarga un joven magistrado, consciente de que se trata de un crimen político cometido por dos sicarios a sueldo. Al mismo tiempo, un ambicioso periodista se servirá de métodos poco ortodoxos para acumular pruebas que inculpen a varios militantes de un partido de extrema derecha, los cuales, a su vez, atribuyen la responsabilidad del atentado a altos cargos de la policía y del ejército. (FILMAFFINITY)

Las normas de la casa de la sidra


Título original
The Cider House Rules
Año
Duración
125 min.
País
 Estados Unidos
Director
Lasse Hallström
Guion
John Irving (Novela: John Irving)
Música
Rachel Portman
Fotografía
Oliver Stapleton
Reparto
Tobey Maguire, Charlize Theron, Michael Caine, Delroy Lindo, Paul Rudd, Jane Alexander, Kathy Baker, Kieran Culkin, Heavy D, Kate Nelligan, Erykah Badu, Paz de la Huerta
Productora
Miramax International / Alliance Atlantis
Sinopsis
Homer Wells (Tobey Maguire) ha vivido durante toda su vida entre las paredes del aislado orfanato de St Cloud. Cuando llega a la adolescencia, el director del centro, el doctor Larch (Michael Caine), lo prepara para ser su sucesor. Pero el joven siente la necesidad de abandonar el orfanato y conocer el mundo. Cautivado por la belleza de una chica (Charlize Theron) que visita el orfanato, Homer decide que ha llegado la hora de partir. (FILMAFFINITY)

Película Nieve negra









Año: 2017
Título original: Nieve negra
País: Argentina
Duración: 90 minutos
Presupuesto: 4.000.000$
Género: Thriller, Drama
Estudios: A Contracorriente Films
Distribuidora: A Contracorriente Films
No recomendado menores de 16 años

demandas de trabajo 4


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demandas de trabajo 2


demandas de trabajo 1


MAÑANA EMPIEZA TODO

 
 
 
 
Título original
Demain tout commence
Año
Duración
115 min.
Director
Guion
Hugo Gélin, Mathieu Oullion, Jean-André Yerles (Historia: Guillermo Ríos, Leticia López Margalli, Eugenio Derbez)
Música
Rob Simonsen
Fotografía
Nicolas Massart
Reparto
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Productora
Vendôme Production / Mars Films / TF1 Films Production / Poisson Rouge Pictures
Género
Comedia. Drama | Remake
Sinopsis
Samuel vive la vida sin responsabilidades en la playa en el sur de Francia. Hasta que un día, una de sus antiguos amores le deja en los brazos a un bebé de pocos meses, Gloria: su hija. Incapaz de cuidar de un bebé y decidido a devolverle la niña a su madre, Samuel se va a a Londres para tratar de encontrarla pero no tiene éxito. Ocho años más tarde, mientras que Samuel y Gloria viven en Londres y son inseparables, la madre de Gloria regresa a su vida para recuperar a su hija. Remake de 'No se aceptan devoluciones' (2013), la película mexicana más exitosa de la historia. (FILMAFFINITY)

El conformista (Il conformista, 1970)

 El conformista (Il conformista, 1970) es una película política de Bernardo Bertolucci basada en la novela homónima de 1951, escrita por Alberto Moravia.



El conformista es una película dirigida por Bernardo Bertolucci con Jean-Louis Trintignant, Stefania Sandrelli, Gastone Moschin, Enzo Tarascio, .... Año: 1970.


Alberto Moravia :" El conformista" ( fragmento )

Quadri vestía, con la preferencia del jorobado por los colores claros, un traje deportivo de color tórtola. Debajo de la americana llevaba una camisa a cuadros rojos y verdes, de vaquero norteamericano, y una corbata llamativa. Yendo al encuentro de Marcello dijo, con tono cordial y a la vez del todo indiferente:
-Clerici ¿no?... seguro, me acuerdo muy bien de usted... porque además fue el último estudiante que me visitó antes de que abandonara Italia... estoy muy contento de volver a verle, Clerici.
También la voz, pensó Marcello, seguía siendo la misma: suavísima y a la vez casual, afectuosa y a la vez distraída. Mientras, le presentaba su mujer a Quadri, el cual, con galantería tal vez ostentosa, se inclinaba para besar la mano que Giulia le tendía. Cuando se hubieron sentado, Marcello dijo, con embarazo:
-Estoy en París en viaje de novios y se me ha ocurrido venir a verle... era usted mi profesor... pero quizá le he incomodado.
-No, querido hijo -respondió Quadri con su habitual suavidad melosa-, no, al contrario, me ha dado una satisfacción... ha hecho muy bien pensando en mí... quienquiera que venga de Italia es aquí bien recibido por mí -cogió de la mesa una caja de cigarrillos, miró dentro y, viendo que no contenía más que uno, se lo ofreció con un suspiro a Giulia-: Coja, señora... yo no fumo, y mi mujer tampoco, y por eso siempre nos olvidamos de que a los demás les gusta fumar... ¿le agrada París? Supongo que no será la primera vez que viene...
De modo que Quadri, pensó Marcello, quería mantener una conversación convencional. Contestó por Giulia:
-Sí, es la primera vez para los dos.
-En ese caso -dijo Quadri solícitamente-, les envidio... siempre es de envidiar el que llega por primera vez a esta hermosísima ciudad... y por añadidura en viaje de novios, y en esta estación, la mejor de París -suspiró de nuevo y preguntó cortésmente a Giulia-: ¿Y qué impresión le ha causado París, señora?
-¿A mí? -dijo Giulia, mirando no a Quadri sino a su marido-. La verdad, todavía no he tenido tiempo de verla... llegamos ayer.
-Ya verá, señora, es una ciudad muy hermosa, mejor hermosísima -dijo Quadri con acento neutro y como pensando en otra cosa-. Y cuanto más la vives, más conquistado quedas por su belleza... pero, señora, no se fije usted tan sólo en los monumentos, que sin duda son notables, aunque no superiores a los de las ciudades italianas... pasee, haga que su marido la acompañe por las barriadas de París... la vida tiene en esta ciudad una variedad de aspectos verdaderamente sorprendente...
-Por ahora hemos visto poco -dijo Giulia, que no parecía darse cuenta del carácter convencional y casi irónico de las palabras de Quadri. Y luego, volviéndose hacia su marido y extendiendo una mano para tocar la suya acariciadoramente-: Pero pasearemos, ¿no es cierto, Marcello?
-Desde luego -dijo Marcello.
-Deberían -continuó Quadri siempre con el mismo tono-, deberían sobre todo conocer al pueblo francés... es un pueblo simpático... inteligente, libre.

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